sábado, 30 de julio de 2011

Sydney - Día 1


¿Jet lag? ¿Qué es eso? Después de un reparador sueño de 8 horas (gracias Dan por avisarme que eran ya las 11h!), he empezado mi visita ultra turística por Sydney. Nada mejor que una  caminata directa al mar, pasando por el Royal Botanic Park para abrir el apetito y desentumecer las piernas.  El contraste entre vegetación y rascacielos me ha recordado ligeramente al Central Park de Nueva York, pero mucho más exótico. Pronto he llegado al agua donde he visto por primera vez el famoso puente de Sydney, el Harbour Bridge, y la Opera House.
No había otra. Hacia allí había que dirigirse. He entrado en el Opera House, y ni corto ni perezoso, he decidido comprar una entrada para esta misma noche. Me he hecho pasar por estudiante menor de 30 y me han dado unas entradas en la parte trasera del escenario por 32$ para ver a la filarmónica de Sydney tocando Tchaikovsky, Rachmaninov y Brahms. Un círculo romántico que ha sido espectacular. No esperaba que fuesen muy buenas localidades por ese precio, teniendo en cuenta que en platea valen entre 150 y 200$, sin embargo la sorpresa ha sido mayuscula al verme pegado a la orquesta en segunda fila. La única diferencia es que todos los músicos te dan la espalda. Eso sí, he apreciado la precisión y energía del que toca los tambores. Increible.
Antes del concierto he ido a comer algo, tomarme un té en una cafetería con Wi-Fi mientras recibía la noticia de que Jose II ya ha salido a la luz y hasta me ha dado tiempo a coger un ferry y darme una vuelta por la bahía del puerto mientras anochecía. La cena ha consistido en el perrito caliente más grande que me he comido jamás.
Mañana toca Manly, playas idílicas y chicas guapas. O eso dicen…

viernes, 29 de julio de 2011

El albergue

Mi primer Albergue. Muy potito.

Los planes diarios del albergue. Cualquier cosa menos aburrirse.
El mundo de los albergues es una gozada. Una pena que a medida que nos hacemos mayores los vamos descartando como opción. Hay que hacerse uno mismo la cama y compartes habitación y baño, pero eso mismo te hace interactuar con mucha gente de todas partes del mundo y en ocasiones encontrar compañeros de viaje inesperados.
Mi primer albergue no lo podía haber elegido mejor. Son dos casas victorianas reformadas. Todos los dias tienen un plan de día y otro nocturno con descuentos o gratis para ir todo el que quiera. La atención es inmejorable y las instalaciones limpias. ¿Qué más se puede pedir?

jueves, 28 de julio de 2011

El vuelo más largo de mi vida

La verdad es que me ha sorprendido lo relativamente rápido que han pasado las 30 horas desde las 8.45 de la mañana que debía salir el vuelo de Madrid, hasta las 2 de la tarde del día siguiente que he llegado a Sydney.

30 horas de esperas, lectura, películas malas y conversaciones amenas con una mujer irlandesa residente en Canberra que al final me ha dejado su teléfono por si tengo algún problema por Australia. Como siempre digo... siempre se me han dado bien las cincuentonas...

Las sensaciones eran casi contradictorias, o más bien inesperadas, experimentando una calma extraña, casi indiferente, como si el viaje no fuese conmigo, o como si fuera una obligación a la cual me resignaba. Creo que era el modo viaje, porque nada más llegar, ha sido como recibir una inyección de optimismo y buen humor, intercambiando breves charlas con gente del aeropuerto, del tren, y del albergue. una cosa está clara: aquí la gente es muy abierta, y le encanta saber de dónde vienes y a dónde vas!

He volado desde Londres en un Airbus 380, con otros 450 pasajeros más. Si no me lo dice la irlandesa ni me entero. Por dentro no es para tanto, si no fuera por el segundo piso que tiene, pero por fuera es impresionante. Mañana colgaré la foto como portada de esta entrada.

Sin duda, esto promete!

miércoles, 6 de julio de 2011

Australia I: El comienzo

Dune. Editorial en inglés New English Library. Página 5. Toda ella en blanco salvo por una breve dedicatoria del autor. Sólo mi ejemplar contiene algo escrito en una lengua extranjera. En español. Las frases de un amigo. Frases, cómo no, de amistad y de cariño después de pasarse unos días visitándome en Londres. Fechada el 29 de septiembre de 2004. Su postdata premonitoria, asombrosa, casi terrorífica: "Nos vemos en Australia!".

Me pregunto cómo lo sabía... Pero sea como sea, sólo siete años han tenido que pasar para que mi viaje al más alejado de los continentes sea una realidad. Y la fecha de salida es el 27 de julio. Pisaré la tierra de los proscritos el 28 de julio y me espera un mes de incontables aventuras entre marsupiales y aborígenes. Entre selvas y desiertos, entre rocas sagradas y arrecifes de coral... Maravillas que parecen de otro planeta, en una tierra que ha evolucionado por libre durante miles de años. Mamíferos que ponen huevos, plantas carnívoras, medusas mortales... Desierto y selva tropical. Océano y montaña. Civilización y soledad absoluta. Todos los contrastes posibles al alcance de la mano.

Por eso quiero compartir todo esto con vosotros, las personas que echaré de menos cuando esté en el otro lado del planeta. Quiero que os lleguen esos destellos de realidad, momentos únicos que serán inolvidables gracias a plasmarlos aquí, porque si tengo que confiar en mi memoria... aviados vamos.

Espero que este sea nuestro punto de unión, nuestro abrazo a distancia, nuestro salón de juegos. Donde podamos disfrutar de lo que mis ojos verán como si realmente todos estuviesemos allí. Por fin, nos veremos en Australia!