| Mi primer Albergue. Muy potito. |
| Los planes diarios del albergue. Cualquier cosa menos aburrirse. |
El mundo de los albergues es una gozada. Una pena que a medida que nos hacemos mayores los vamos descartando como opción. Hay que hacerse uno mismo la cama y compartes habitación y baño, pero eso mismo te hace interactuar con mucha gente de todas partes del mundo y en ocasiones encontrar compañeros de viaje inesperados.
Mi primer albergue no lo podía haber elegido mejor. Son dos casas victorianas reformadas. Todos los dias tienen un plan de día y otro nocturno con descuentos o gratis para ir todo el que quiera. La atención es inmejorable y las instalaciones limpias. ¿Qué más se puede pedir?