domingo, 14 de agosto de 2011

Viaje a Herver Bay


Ayer fue día de coche. El plan inicial era venir de un tirón hasta Herver Bay… hasta que el GPS nos puso los pies en la tierra al indicarnos un tiempo estimado de 13 horas!! Decidimos pues hacerlo en dos días y nuestra primera parada sería Rockhampton, la capital ganadera de Queensland.
Nuestra intención era salir a las 10 como mucho, pero nuestra querida Camper Van después de dos días de inactividad dijo que no quería saber nada de nosotros. La batería se había agotado sin razón aparente. Suerte que la asistencia en carretera (esta vez en Camping) fue rápida y eficaz. El técnico sólo necesitó tres baterías de tamaño XXL enchufadas simutaneamente a las dos baterias de nuestra furgo para reanimarla.
Llegamos a Rockhampton a las 16.30 y su ambiente rozando el cero absoluto nos animó a seguir el viaje hacia el sur. Al fin y al cabo solo estábamos a 5 horas más de Herver Bay. Al final íbamos a hacer la machada de 11 horas de viaje y casi 900kms.
Llegamos a Herver Bay a las 22.30h. Pan comido. ¡Búsqueda de camping y a dormir! ¡Menuda paliza!

Townsville – Airlie Beach – Día 1 y 2 (Islas Whitsunday)


Playa de Whithaven
 En lugar de un coche, que por lo que fuese, salía por un ojo de la cara, al día siguiente estábamos alquilando una Camper Van, que es como un monovolumen reconvertido en casa portable para Campinguistas, perroflauticos y ahorradores en general. Dentro tiene frigorífico, colchón para dos, cacharros para cocinar, fogón…  y hasta DVD! Vamos, todo lo necesario para ser autosuficiente y poder comer y dormir en cualquier parte. Sólo le falta la ducha. Es una maravilla.
Recorrimos casi 400kms hacia al sur y pasamos la noche en Townsville, una pequeña ciudad costera con poco a destacar. Se puede decir que fue nuestra parada técnica, y como teníamos ya reservado un albergue, aprovechamos para lavar ropa, comprar comida para nuestros desayunos y comidas de Campervanistas.
Al día siguiente retomamos nuestro viaje al sur con una pareja joven de acoplados que iban a un pueblo que nos pillaba de paso para trabajar durante unos meses cultivando calabazas. ¡¡A 19€ la hora!! ¡¡Maldita vergüenza que España todavía no tenga la Working Holiday VISA!! En fin…
En Airlie Beach ya nos decidimos a sacarle todo el rendimiento a nuestra campervan, que por cierto, se llama NEW HOPE (muy apropiado, ¿verdad?) y nos instalamos en un camping. Airlie Beach es otro pequeño enclave turístico, preparado para recibir toneladas de turistas que quieren disfrutar de la cantidad de actividades que ofrecen las Whitsunday Islands.
Del tirón reservamos un día en barco para Snorkel y submarinismo y otro para el día siguiente para visitar la famosísima y requeteretratada Whithaven Beach de la isla Whitsunday, la más grande y la que da nombre al grupo de las 74 islas de la zona. El primer día fue agotador, en un barco de vela, excesivamente tranquilo y lento, con mucho oleaje y poca visibilidad. Decidí no pagar los 70$ extra que valía cada buceo (¿estamos locos o qué??). Eso sí, ¡¡vimos un par de ballenas!!
 Hoy ha sido el segundo día en barco, que en realidad era una lancha semirrígida con dos motores fueraborda espectaculares. Ha sido todo lo contrario de ayer, y en conjunto, mucho más divertido. Hemos estado cortando el mar a velocidad de vértigo y rebotando a golpe de ola. Después de dos snorkeling moments, en dos lugares diferentes, hemos acabado en las playa Whithaven, donde hemos comido exactamente el mismo menú que ayer en el otro barco. Debe haber alguien por aquí haciendo este menú para llevar y lo vende a todas las empresas de barquitos de la zona.
En el segundo snorkeling, he visto peces a cientos. Entre ellos varios de metro y medio de largo. Era ENORMES. Los he podido tocar y todo. Increible. De esto no tengo fotos, porque aunque me he traido la cámara, no he estado con ella en el agua.
Ahora a ver si cenamos algo y mañana un largo viaje hasta Herver Bay, donde saldremos expresamente en barco para ver ballenas. 

Cairns – Día 5 – Cape Tribulation


Cape Tribulation
 Había que hacerlo. Cape Tribulation, o lo que viene siendo en español, el cabo tribulación, es una visita obligada para aquellos que estamos por estos meridianos. He cambiado el mar por la selva, y los pececillos por cocodrilos, canguros y pajarracos variopintos. Ha sido un día relativamente tranquilo a pesar de ser un tour ultra turístico de guiri total. Reservé el viaje junto a otro español con el que coincidí en el barco. Catalán, neurocirujano, residente, un poco rarito pero buena gente (parecía Sylar el de Heroes. Estoy casi seguro que era él!! Y además Neurocirujano! Por suerte yo no tenía poderes que  le interesasen…).
Después del maravilloso tour con el que paseamos en barquito por un rio viendo cocodrilos en plan parque temático, paseos por el bosque, visita a un mini zoo y poco más, estábamos de vuelta en Cairns a las 7. Acabamos el día con una cena romántica en un thailandes que nos metió un sablazo que todavía me duele.
Ya en el club asociado al albergue, me reencontré con Antoine, alguien del que todavía no he hablado, pero que conocí el primer día en Cairns y descubrimos que los dos íbamos dirección al sur por el mismo camino y que teníamos más o menos el mismo tiempo para recorrerlo, por lo que decidimos que podíamos alquilar el coche a medias y compartir gastos. Quedamos pues para mi regreso del barco, y así fue. Al día siguiente alquilarríamos un coche y nos pondríamos en marcha.