domingo, 14 de agosto de 2011

Townsville – Airlie Beach – Día 1 y 2 (Islas Whitsunday)


Playa de Whithaven
 En lugar de un coche, que por lo que fuese, salía por un ojo de la cara, al día siguiente estábamos alquilando una Camper Van, que es como un monovolumen reconvertido en casa portable para Campinguistas, perroflauticos y ahorradores en general. Dentro tiene frigorífico, colchón para dos, cacharros para cocinar, fogón…  y hasta DVD! Vamos, todo lo necesario para ser autosuficiente y poder comer y dormir en cualquier parte. Sólo le falta la ducha. Es una maravilla.
Recorrimos casi 400kms hacia al sur y pasamos la noche en Townsville, una pequeña ciudad costera con poco a destacar. Se puede decir que fue nuestra parada técnica, y como teníamos ya reservado un albergue, aprovechamos para lavar ropa, comprar comida para nuestros desayunos y comidas de Campervanistas.
Al día siguiente retomamos nuestro viaje al sur con una pareja joven de acoplados que iban a un pueblo que nos pillaba de paso para trabajar durante unos meses cultivando calabazas. ¡¡A 19€ la hora!! ¡¡Maldita vergüenza que España todavía no tenga la Working Holiday VISA!! En fin…
En Airlie Beach ya nos decidimos a sacarle todo el rendimiento a nuestra campervan, que por cierto, se llama NEW HOPE (muy apropiado, ¿verdad?) y nos instalamos en un camping. Airlie Beach es otro pequeño enclave turístico, preparado para recibir toneladas de turistas que quieren disfrutar de la cantidad de actividades que ofrecen las Whitsunday Islands.
Del tirón reservamos un día en barco para Snorkel y submarinismo y otro para el día siguiente para visitar la famosísima y requeteretratada Whithaven Beach de la isla Whitsunday, la más grande y la que da nombre al grupo de las 74 islas de la zona. El primer día fue agotador, en un barco de vela, excesivamente tranquilo y lento, con mucho oleaje y poca visibilidad. Decidí no pagar los 70$ extra que valía cada buceo (¿estamos locos o qué??). Eso sí, ¡¡vimos un par de ballenas!!
 Hoy ha sido el segundo día en barco, que en realidad era una lancha semirrígida con dos motores fueraborda espectaculares. Ha sido todo lo contrario de ayer, y en conjunto, mucho más divertido. Hemos estado cortando el mar a velocidad de vértigo y rebotando a golpe de ola. Después de dos snorkeling moments, en dos lugares diferentes, hemos acabado en las playa Whithaven, donde hemos comido exactamente el mismo menú que ayer en el otro barco. Debe haber alguien por aquí haciendo este menú para llevar y lo vende a todas las empresas de barquitos de la zona.
En el segundo snorkeling, he visto peces a cientos. Entre ellos varios de metro y medio de largo. Era ENORMES. Los he podido tocar y todo. Increible. De esto no tengo fotos, porque aunque me he traido la cámara, no he estado con ella en el agua.
Ahora a ver si cenamos algo y mañana un largo viaje hasta Herver Bay, donde saldremos expresamente en barco para ver ballenas. 

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