martes, 2 de agosto de 2011

Sydney - Día 2

Playa de Bondi
Skyline de Sydney desde el Ferry. Casi nada.
Esto no necesita mucho título. La Opera House desde el ferry de vuelta.

Han pasado varios días sin poder conectarme en ninguna parte, viajando de noche y subiendo montañas. Intentaré escribir varias entradas para contaros y mostraros parte de lo que he visto.
Lo primero fue visitar la zona de Bondi, donde hay una playa muy bonita y donde acabé comiendo un delicioso plato de no sé qué con calamares. Muy rico.
Manly no fue para tanto. De hecho, las únicas fotos que tengo son de las que hice al ir o volver con el ferry. Supongo que es el típico sitio digno de ver en verano, con playas atiborradas de surfistas y chicas en bilkini. Me di una vuelta por allí y como mi nuevo amigo de Perth me estaba enviando mensajes al movil por si estaba por allí, me acabé comprando un movil australiano con tarjeta prepago con 20 dólares. Todo por 40 bucks! La verdad es que hasta ahora está siendo la mejor inversión que he hecho, si no fuera porque por alguna extraña razón recibo mensajes de alguna comunidad musulmana hablándome sobre el comienzo del Ramadan, sobre el angel Gabriel  y el gran Allah!! Es de locos! Como me pillen en el aeropuerto con este móvil me encierran en Guantánamo fijo!!
Finalmente quedé con Dan (el de Perth), y pasamos juntos el resto de la tarde-noche-madrugada…
Una ducha rápida en el albergue y después a un concierto de Rock en un pequeño pub por el centro donde tocaba un amigo suyo indio (de la India) de apariencia indescriptible. Eran MUY buenos. Me sorprendieron gratamente. Hacían de teloneros de un grupo más conocido, pero les auguro un buen futuro.
Después nos fuimos en busca de un buen local donde seguir la fiesta. El sitio elegido fue un local de salsa que se llama La bodeguita de no sé qué. Tocaba un grupo cubano, y había ritmos latinos que yo no conocía, pero estuvo chulo. Después de dos mojitos y una agradable charla con un par de acosadoras hambrientas, nos fuimos a Chinatown, y elegimos por casualidad un local donde el 90% eran coreanos. Jerry, lo dicho, NO VENGAS AQUí JAMÁS. Fue una gran noticia saber que aquí en los McDonalds tienen desayunos muy apetecibles. Creo que llegamos al albergue a las 5… La intención era ver amanecer en Sydney, pero faltaba una hora, y vagabundear ese tiempo por las calles no era muy apetecible. En resumen la vida nocturna en Sydney no tiene nada que envidiar a la de Madrid y el factor cosmopolita y exotismo por la cercanía de Asia, la vuelve diferente, atractiva y especial.

2 comentarios:

  1. Sí sí sí... muy bonita la narración pero ¿por qué no hay fotos de la farra? ¿Por qué no hay fotos de las acosadoras hambrientas? ¿Qué ocultas, Motobo?

    E.

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  2. A esas horas ya no cargo con la camara... lo siento. :))))
    Ademas ya sabes que no soy plato de buen gusto para las acosadoras hambrientas. Las carroneras van a otro tipo de carne... mas podridilla... :)))) A mi solo se me acercan senoritas respetables, y muy tanto en tanto!

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